bar

Patagonia

imageimageimage

No conocía Patagonia, o bueno sí pero no había tenido la oportunidad de ir, hasta que mi amigo Luis (se acuerdan? el de Wallqa) me dijo: “oye tienes que venir a conocer este lugar y sobre todo conocer a Ezequiel.” Así que nos pusimos de acuerdo y un Miércoles y fuimos al restaurante. El lugar me encantó, será que a mi me gusta mucho los detalles, hay miles y miles de cuadritos, entre gente conocida, la familia, enemigos y fotos interesantes. Es un lugar súper íntimo y acogedor como para ir a cuchichear sobre la vida misma.

imageimage

él es Ezequiel, es un señor que tendrá la edad de mi papá pero que tiene una onda de unos 30 años menos (o sea de alma joven), es un señor hecho y derecho, nos contó sobre su vida de como llegó a Lima, cuales habían sido sus trabajos, de como en un momento se envolvió en la publicidad para luego abrir Patagonia. Ezequiel está loco, pero uno de esos locos que uno no quiere dejar de escucharlo, también hace esculturas eh!, en el jardín secreto que está en la parte de arriba podrás ver algunas.

imageimageimage

Listos para la comida, Ezequiel nos dejó entrar a su cocina y ver como preparaban un lomo saltado Patagonia: espectacular, tenía champiñones y hongos! más la carne que era de primera.imageimage

También probé los ravioles al olio con brócoli porque me encantan las pastas. Tengan en cuenta que en los almuerzos cuando pides el plato de fondo te dan de cortesía: Gaseosa, ensalada y helado!. Muchas gracias Ezequiel por abrirnos las puertas de Patagonia como si fuera nuestra casa!

image

Leave a comment